El Gobierno español ha llamado a consultas a la encargada de negocios de Israel en España, Dana Erlich, tras la decisión atribuida al Ejecutivo de Benjamín Netanyahu de impedir el acceso al Santo Sepulcro al máximo representante de la Iglesia católica en Jerusalén para la celebración del Domingo de Ramos.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, informó de la medida y señaló que se trata de trasladar una protesta formal por lo ocurrido.
"Hemos convocado a la encargada de negocios de Israel, esta mañana, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, para trasladarle nuestra protesta, para indicarle que esto no puede volver a repetirse, que el culto católico debe poder celebrarse con normalidad, como se ha celebrado históricamente siempre", afirmó Albares a medios locales.
"Por primera vez en siglos"
Según el Patriarcado Latino de Jerusalén, la Policía israelí impidió el paso al Santo Sepulcro, ubicado en la Ciudad Vieja de Jerusalén, al patriarca latino, el cardenal Pierbattista Pizzaballa.
"Por primera vez en siglos, se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos", indicó el comunicado, que también señaló que Pizzaballa fue detenido junto al custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, cuando se dirigían al templo sin procesión ni acto ceremonial.
La situación se produjo en medio del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, en un contexto en el que las autoridades israelíes mantienen cerrados varios lugares santos de la ciudad. El lunes por la mañana, Netanyahu revocó la prohibición y autorizó a Pizzaballa a acceder al templo y "celebrar servicios religiosos según desee".
- El hecho causó indignación internacional inmediata. El papa León XIV manifestó en su cuenta de X que, al inicio de la Semana Santa, la Iglesia está "más cerca que nunca" en oración de los cristianos de Oriente Medio, que "sufren las consecuencias de un conflicto atroz" y que, en muchos casos, "no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos".
- La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó el hecho de "ofensa", al considerar que el Santo Sepulcro es "un lugar sagrado del cristianismo" que debe ser preservado y protegido para la celebración de los ritos.
- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó la decisión de la Policía del país hebreo e insistió en que el libre ejercicio del culto en Jerusalén debe garantizarse para todas las religiones.


