Empresas emergentes y grandes contratistas de defensa compiten por desarrollar municiones más económicas para enfrentar el creciente uso de drones en enfrentamientos armados, informó este lunes The Wall Street Journal.
Los conflictos recientes en Oriente Medio y Ucrania han evidenciado que derribar drones de bajo costo con misiles interceptores como los Patriot resulta financieramente insostenible. Esto se debe a que este armamento de alta gama puede valer millones de dólares por unidad.
Buscando una solución económica
Ante este escenario, la industria busca alternativas más accesibles. Para ello, varias compañías están recurriendo a componentes comerciales, procesos automatizados de fabricación y diseños simplificados que permiten reducir el costo de los misiles a de miles de dólares.
De acuerdo con WSJ, firmas como Perseus Defense (EE.UU.), y Frankenburg Technologies (Estonia) ya desarrollan misiles que pueden producirse rápidamente y lanzarse desde diversas plataformas. En ese contexto, la corporación alemana MBDA está desarrollando misiles de bajo costo diseñados para interceptar drones pequeños y medianos, mientras que la sueca SAAB también cuenta con un equipo similar.
Las desventajas de este armamento
Los Gobiernos como los de EE.UU. y Alemania han comenzado a encargar grandes volúmenes de estas nuevas municiones. Sin embargo, WSJ advirtió que estas soluciones aún enfrentan limitaciones, ya que no han sido probadas en combate y ofrecen principalmente defensa de corto alcance.
Asimismo, mencionó que estos misiles continúan siendo más costosos que otras alternativas para el combate de drones, como la interferencia electrónica, el uso de munición convencional o incluso vehículos no tripulados diseñados para impactar a los enemigos.


