México sufrió una fuerte caída en sus ingresos petroleros en febrero pasado, antes de que estallara el conflicto en Oriente Medio tras el ataque de EE.UU. e Israel contra Irán, que disparó los costos del crudo y ha presionado los de los combustibles.
Según el más reciente informe de finanzas públicas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, citado por Bloomberg, en el segundo mes de este año, los ingresos petroleros del país latinoamericano se contrajeron un 28,5 % real, respecto a febrero del 2025. La caída, además es la peor para un mismo mes desde el 2020.
Junto a enero, de acuerdo con los datos, hubo una contracción del 9,1 anual real en el primer bimestre de este año.
Esta disminución en los ingresos petroleros en febrero se produjo cuando la cotización media de la mezcla mexicana se ubicaba alrededor de 54,8 dólares por barril.
Después de que se desatara la crisis energética por el conflicto en Oriente Medio —que inició el último día de febrero—, en la segunda quincena de marzo el precio del crudo de la canasta mexicana llegó hasta los 100 dólares por barril, su nivel más alto desde julio del 2022.


