El expresidente francés Nicolas Sarkozy afrontó este jueves la fase final de su interrogatorio en el Tribunal de Apelación de París por el caso de la presunta financiación de su campaña presidencial de 2007 con fondos provenientes del gobierno del entonces líder libio Muammar Gaddafi. Sarkozy fue condenado en primera instancia a cinco años de prisión por asociación ilícita.
Durante su declaración en el proceso de apelación, Sarkozy destacó la dimensión institucional del litigio y el impacto de su encarcelamiento en la imagen del país. "Que un presidente de la República cruce las puertas [de la prisión] de la Santé, es también una humillación para su país", afirmó ante el tribunal, tras tres días de interrogatorio y horas de preguntas de los jueces, la acusación y la Fiscalía.
Al ser preguntado por sus declaraciones posteriores a la condena de septiembre pasado, cuando aseguró ser víctima de una campaña de odio que "no conoce límites", argumentó que se encontraba en estado de 'shock' al enterarse de que había sido condenado a cinco años de prisión con cumplimiento inmediato.
"Probablemente usé la palabra 'odio'. Para mí, iba dirigida a los leales a Gaddafi, a Mediapart, que me ha perseguido con este odio durante años, y también iba dirigida, debo decir, a parte de la acusación de la Fiscalía Nacional Financiera, que hizo declaraciones que fueron menos que legales y más políticas", aseguró.
Sarkozy intenta convencer a la justicia de su inocencia. Si es absuelto, podrá cerrar lo que describe como un "calvario judicial". Una nueva condena, en cambio, podría devolverlo a prisión.
El expresidente fue encarcelado a finales de octubre en La Santé de París y permaneció en la cárcel solo 21 días. A principios de noviembre, el Tribunal de Apelación de París aceptó su solicitud de liberación bajo supervisión judicial.


