Una colosal estructura tectónica yace bajo el océano Pacífico oriental e impacta el litoral occidental de Sudamérica, desencadenando una intensa actividad sísmica en Perú, Chile, Ecuador y Colombia.
La placa de Nazca, un bloque oceánico que colisiona con el continente sudamericano y se hunde bajo él mediante un proceso llamado subducción, es identificada por el Instituto Geofísico del Perú (IGP) como la causa principal de los terremotos en la región. "La actividad sísmica en Perú tiene su origen en el proceso de convergencia entre las placas de Nazca y Sudamericana", explica la institución.
Esta placa se desplaza a una velocidad de aproximadamente siete u ocho centímetros por año frente al litoral peruano. El peligro surge cuando ciertos sectores de la falla quedan trabados mientras el movimiento continúa, acumulando tensión que posteriormente se libera a través de terremotos de gran magnitud. Esta dinámica evoluciona desde hace millones de años y fue clave para el levantamiento de la cordillera de los Andes.
Un estudio de 2025 publicado en Journal of Geophysical Research: Solid Earth reconstruyó el trayecto de la placa durante 34 millones de años, hallando una "reducción cercana al 20 %" en la convergencia durante los últimos 780.000 años, aunque ese desaceleramiento no elimina la amenaza sísmica actual.
La placa de Nazca se originó en la fragmentación de la antigua placa de Farallón a inicios del Mioceno, tras la separación del bloque de Cocos. La región forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, vasta franja geológica con alta concentración de fosas, volcanes y megaterremotos.
El IGP señala que aunque la ciencia identifica áreas de elevado potencial para futuros cataclismos, la tecnología actual no permite precisar la fecha exacta de un nuevo evento. La penetración del suelo oceánico bajo el continente carece de uniformidad, existiendo franjas con baja inclinación denominadas 'flat slabs' que modifican la distribución de sismos y vulcanismo en diferentes sectores del territorio.


