El jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el almirante Brad Cooper, calificó de "impresionante" su reciente visita al portaviones USS Abraham Lincoln y destacó la "camaradería, trabajo en equipo y resiliencia" de la tripulación, en un comunicado publicado este domingo en la cuenta de X del ente militar.
Cooper aseguró que el Lincoln tiene actualmente uno de los menores números de casos relacionados con la salud mental entre los 11 portaaviones activos de la Marina estadounidense. También elogió al liderazgo del buque por convertir la salud mental y la resiliencia de la tripulación en una prioridad.
Perturbadores reportes en alta mar
La declaración se produce en medio de crecientes reportes sobre el deterioro de las condiciones a bordo del portaviones, que lleva más de 200 días sin tocar puerto. El buque, con unos 5.000 tripulantes, zarpó de San Diego (en la costa oeste de EE.UU.) en noviembre y fue redirigido a Oriente Medio para apoyar operaciones militares en la guerra contra Irán.
La crisis de suministro reportada a bordo del Lincoln tuvo origen en un ataque iraní con misiles y drones contra la base naval de Baréin, ocurrido en los primeros días del conflicto. El golpe destruyó gran parte del centro logístico de la Quinta Flota de EE.UU., desde donde la Armada abastecía a sus buques en la zona desde hacía décadas.
Senadores demócratas advirtieron en una carta al secretario de Guerra, Pete Hegseth, sobre la escasez de insumos básicos y el deterioro de la salud mental de la tripulación. Familias de marineros también cuestionaron la duración del despliegue sin escalas de descanso.
El presidente Donald Trump desestimó las quejas y afirmó que los despliegues "no son ni de lejos lo suficientemente largos". Posteriormente, el titular interino de la Marina, Hung Cao, informó que el Lincoln "regresará pronto a casa" como parte de una rotación programada y será reemplazado por el USS George Washington.


