Corea del Sur reactivará en diciembre la Comisión Investigadora de Bienes de Colaboradores Projaponeses para examinar y confiscar activos acumulados ilegalmente durante la ocupación japonesa (1910-1945), reporta The Korea Times.
La medida se produce tras la entrada en vigor de una ley especial que permite recuperar propiedades incluso si los descendientes de los colaboradores ya las vendieron. También contempla recompensas económicas para quienes denuncien bienes ocultos.
La anterior comisión, disuelta en 2010, designó 2.359 parcelas de tierra de 168 colaboradores para su confiscación y recuperó activos valorados en 237.300 millones de wones (unos 175 millones de dólares de la época). Estudios actuales muestran que casi tres cuartas partes de los descendientes de activistas independentistas viven en hogares de bajos ingresos.
