El Departamento del Tesoro y el Servicio Interno de Impuestos de EE.UU. estarían preparándose para revocar las exenciones fiscales que gozan las Open Society Foundations, de George Soros, y otras entidades calificadas como organizaciones sin fines de lucro escoradas a la izquierda, reporta New York Post, que asegura haber sido informado del asunto por tres fuentes distintas.
Según los informantes, la iniciativa cuenta con el beneplácito del presidente Donald Trump y hace parte de una ofensiva mayor contra organizaciones benéficas tachadas por él de "fraudulentas". A esos efectos, funcionarios del Tesoro lanzaron una auditoría exhaustiva sobre las entidades que, según su criterio, abusan del código tributario.
Dos de las personas familiarizadas con la propuesta del Tesoro estadounidense en esta materia aseguran que el círculo íntimo del secretario Scott Bessent ya trabaja en un plan para revocar los beneficios tributarios a las organizaciones en falta. En el peor caso, las revisiones podrían conducir a la cancelación de cuantiosos pagos retroactivos y a sanciones civiles.
La propuesta se sustenta en el fragmento de una orden ejecutiva firmada por Trump en 2025 en la que se establecen como objeto de revisión a aquellas organizaciones sin fines de lucro que operan con un "propósito ilegal sustancial", lo que ha abierto el compás para que se les impongan multas o se les retire la exención tributaria a las que se pueda vincular con acciones políticas violentas, protestas o ideologías tildadas por la Casa Blanca como "radicales".
"Amenazar con la condición fiscal de cualquier organización sin fines de lucro por razones políticas, no sería más que un intento ilegal de atacar y sofocar un trabajo con el que la Administración no está de acuerdo", declaró al diario un portavoz de la Organización Soros. Según cálculos del medio basados en declaraciones de impuestos de 2024, si EE.UU. le hubiera cobrado como tributo lo equivalente al 21 % de sus ingresos, como está establecido en la ley, habría obtenido de esa fuente más de 160 millones de dólares.


