El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, desafió este viernes a los mandatarios de Estados Unidos, Donald Trump, y Argentina, Javier Milei, al asegurar que mientras él viva, la corriente de ultraderecha no regresará al Gobierno de Brasil.
"Mientras viva, la ultraderecha no volverá a gobernar este país", afirmó el líder durante un encuentro público de su partido, el PT, en el estado de Ceará.
"Y diré más: que venga quien quiera a ayudarlos. Si [el presidente de EE.UU., Donald] Trump quiere venir, que venga; si [el presidente de Argentina, Javier] Milei quiere venir, que venga. Que venga quien quiera", añadió.
Lula subrayó que no necesita "ayuda externa" para gobernar Brasil. "La única ayuda que quiero es la del pueblo brasileño para que podamos mantener la democracia en este país", reiteró.
Las declaraciones de Lula da Silva se producen en medio de las crecientes tensiones con Milei y Trump. Brasil ha rechazado con dureza las amenazas arancelarias de la Administración Trump, que prorrogan la emergencia nacional por considerar al gigante sudamericano una amenaza a su seguridad, basándose en acusaciones de censura.
Al mismo tiempo, Milei ha respaldado la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y rival de Lula, y ha atacado a su gobierno por su modelo "socialista", refiriéndose a la izquierda como "zurdos de mierda", lo que ha elevado fricciones entre Brasilia y Buenos Aires.


